Asi fue como Michael y yo nos conocimos.
Poco después pude ver la impresionante actuación de MJ en la gala Motown interpretando "Billie Jean". Lo primero que pensé fué: "Este era el cabrón ese que se convertía en bicho en el vídeo aquel...". Hasta que quedé de piedra viendo el Moonwalk que hacía en mitad de la actuación.."DIOS..", pensé, "¿¿Cómo ha hecho eso??" Dias después grabé "Billie Jean" de la radio en una cinta y pasaba las horas muertas intentando imitar ese paso de baile.
Pasaba los veranos en mi Chilches de mis amores, y la pasión por Michael se reforzaba gracias a algunos amigos y amigas más. Mención especial merece mi querida amiga Silvia: lo suyo rozaba el fanatismo más radical. Nos ponía la cabeza como un bombo con el astro, pero..sarna con gusto no picaba. Empecé a recopilar canciones y material de Jackson y comencé a rebobinar en su discografía. Ninguna canción tenía desperdicio. Pasábamos horas y horas viendo videos e intercambiando material.
Publicó, en plena efervescencia de mi admiración por él, su disco "Bad". También me cautivó; pero reconozco que más que el contenido musical de aquel LP me atraía más su cambio de look; ahora macarra (lleno de tachuelas, cuero negro, broches, hebillas..etc). Bailando seguía siendo el rey.
En los posteriores años Michael y yo perdimos el contacto. Entró el Rock y el Metal, especialmente los Guns N´ Roses, como un rayo fulgurador en mi cerebro, llegando a tatuar mi alma. Jackson dejó de llamarme la atención, cosa que a veces me extrañaba y a veces me preocupaba. Publicó su disco Dangerous en 1991 y reconozco que lo compré por curiosidad, por la admiración que le había profesado... y porque Slash (de Guns N´ Roses) tocaba en aquel disco. Creo que solo escuché ese disco dos o tres veces completo. Me centraba en los temas "Black or White" y "Give In To Me" porque tocaba Slash. Incluso así "Black or White" tampoco me parecía como para tirar cohetes ya que, pese a que era Slash el guitarrista, solo se trataba de un loop enlatado simplón y flojucho...nada que ver con los matadores riffs del Slash de de los GNR. "Give In To Me" era otra cosa; más oscura y las guitarras sonaban a Slash. El resto de canciones ya no me decían nada en absoluto. No tenían el poder, ni la presencia, ni la elegancia de los temas de "Thriller"; carecían de la calidad instrumentística de discos como el "Off The Wall" o cualquiera de los Jackson 5, a favor de más samplers, sintetizadores, loops y cajas de rítmos. Seguía reinando la pista de baile, pero el baile había dejado de interesarme..aunque seguí viendo sus coreografías con admiración. Jacko comenzaba a protagonizar noticias; no ya por sus logros musicales si no por sus excentricidades (a veces rozando la estupidez) a todos los niveles. Su imagen, tanto física como artística empezaba a desmoronarse para mi. Cerré entonces de un carpetazo una etapa de mi vida. No son esas las cosas que a mi me interesaban de un músico, y a nivel musical ya no me decía ni transmitía nada.
Pero Michael ya había escrito un capítulo en mi vida. Fue un genio en lo suyo y sabía mirar en otras direcciones musicales más radicales, rodeándose de guitarristas de la talla de Eddie Van Halen, Slash y Dave Navarro entre otros, lo cual siguió llamando mi atención, pese a que ya habíamos terminado nuestra relación. Todavía, de vez en cuando, me sigo poniendo algún discazo suyo y vuelo a épocas pasadas disfrutando nota a nota, sonido a sonido aquellos temazos de su época dorada tanto solitario como en grupo con los Jackson 5 y con los Jacksons. El MJ del Dangerous en adelante ya sólo me parecía una sombra de lo que había sido. ¡Pero el cabrón seguía bailando como un ser de otra constelación!
Pues a esa constelación ha querido irse a descansar y a seguir siendo lo que siempre fué: una estrella con guante de lentejuelas. Descanses en paz allá donde estés y gracias por haber entregado toda tu vida en cuerpo y alma a la música y habernos dejado boquiabiertos durante tantos años, King of Pop....aunque creo que su más justo título hubiera sido el de God of Dance